Yadier Molina - ¿Futuro ‘Salón de la Fama'?

September 21, 2019

Quiero demostrarles por medio de este escrito el valor defensivo que tienen los receptores y lanzadores de los equipos, más allá de lanzar y recibir lanzamientos.

 

Con la proliferación de los jonrones y la ofensiva devastadora que se están desplegando hoy en día a todos los niveles del béisbol organizado, incluyendo las Grandes Ligas, las bases robadas han pasado a NO ser una prioridad en la estrategia de juego. El valor de pasar de primera a segunda en relación con el riesgo asumido por esta estrategia a preferir mejor esperar por un jonrón de 2 o 3 carreras, pues ha disminuido. Tomando en consideración el hecho de que prácticamente cualquiera en la alineación puede batear un jonrón, el robo de base pasa entonces a un segundo plano de importancia en la estrategia ofensiva.

 

Pero incluso teniendo en cuenta ese cambio de estrategia, lo que los Cardenales de San Luis están haciendo para evitar robos de bases es impresionante.

 

Faltando una semana de temporada regular, los Cardenales han permitido solamente 32 bases robadas. En los últimos 50 años, el total más bajo de bases robadas permitidas por un equipo de Grandes Ligas ha sido de los Rojos de Cincinnati con 31 en 1971, ¿recuerdan a Johnny Bench? En el 2005, los Cardenales de San Luis también tan solo permitieron en total una raquítica cantidad de 32 bases robadas.

 

Así que, esto no es un fenómeno nuevo para los Cardenales de San Luis, pues desde el 2005 hasta hoy han alardeado de las menos bases robadas permitidas en una temporada en un total de seis veces y han terminado con el segundo lugar más bajo siete veces.

 

Este crédito NO es tan solo de los receptores, sino también de la habilidad que han tenido sus lanzadores de controlar el corrido de bases de sus contrarios. La organización completa y sus entrenadores de ligas menores deben recibir gran crédito por esta hazaña, los cuales son los que enseñan a sus lanzadores a través de todo el sistema a controlar esta parte del juego.

 

Llámenlo casualidad, pero los Cardenales tienen la menor cantidad de robos permitidos contra ellos desde 2005, el mismo año que Yadier Molina se hizo cargo como receptor a tiempo completo con este equipo. Sin embargo, antes de llegar a esos números, aquí hay una gráfica que muestra otros departamentos importantísimos acreditados a los receptores y lanzadores por igual, esto es el total de lanzamientos salvajes y ‘passed balls’ de los equipos de Grandes Ligas desde 2005.

 

Los Cardenales no solo están en primer lugar en estas dos categorías de los menos lanzamientos salvajes y ‘passed balls’ permitidos, sino que también se encuentran con el menor porcentaje de bases robadas permitidas en ese periodo. Vean la gráfica:

 

Como consecuencia de esta habilidad del equipo, los intentos en su contra en ese periodo también son los más bajos de las Grandes Ligas. Uno consecuencia del otro. Mientras más habilidad tengan de sacar de outs a los corredores, menos intentos tendrán en su contra. En esta gráfica se demuestran los intentos en su contra en ese periodo del 2005 hasta hoy:

 

Según la gráfica los Cardenales no solamente tienen el porcentaje de intentos en su contra más bajo, sino que superan al segundo más bajo por ¡aproximadamente 400 intentos y están cerca de 700 intentos por debajo del promedio!

 

En cuanto al número de bases robadas permitidas, es obvio que también se encuentren liderando las Grandes Ligas en las ‘menos bases robadas permitidas’ como demuestra la próxima gráfica:

 

En este departamento, los Cardenales no solo lideran la liga en menos bases robadas permitidas, sino también que el próximo equipo, el equipo en segundo lugar, han permitido ¡más de 300 robos de bases que ellos! ¡Encontrándose los Cardenales a casi 600 robos por debajo del promedio!

 

Estos números son impresionantes, en comparación con el resto de la liga. En este periodo de 15 años, la mayoría de los equipos han tenido buenos y malos receptores; pero los Cardenales han tenido solo uno estupendo, Yadier Molina.

 

Entonces, de acuerdo a estas estadísticas ¿cuántas carreras adicionales ha evitado Yadier Molina? ¿25, 50, 100? ¿Cuántas victorias en el transcurso de su carrera Yadier se ha acreditado por sus habilidades defensivas? ¿5, 10, 15, 25? Victorias por las que él no recibe crédito, por lo menos estadístico.

 

El evitar 700 intentos menos (entiéndase por intentos de robos) por si solo puede contar en más o menos 25 carreras menos permitidas en comparación con el promedio. Si le sumamos los 600 robos menos que ha permitido, o sea los ‘caught stealing’, lo que podría valer cuatro veces la cantidad de intentos evitados, o sea, unas 100 carreras en ese periodo de 15 años evitados por lo corredores de bases sacados de out intentando robar. Estamos hablando que la habilidad de los receptores de los Cardenales de San Luis, entiéndase un quizás 95% del crédito a Yadier Molina, ¡han evitado de unas 100 a 125 carreras en ese periodo de 15 años menos a sus contrarios!

 

Las estadísticas frías de Yadier Molina a través de su carrera están plasmadas notoriamente para aquel que quiere desmenuzar , entiéndase las entradas recibidas, los juegos jugados, los sacados de outs, promedio de bateo, etcétera, pero son estos intangibles que hacen de Yadier un SEGURO seleccionado al ‘Salón de la Fama’ del Béisbol de Grandes Ligas.

 

Lo que Yadier Molina ha logrado a través de su carrera durante estos pasados 16 años ha sido de gran valor para los Cardenales. Las gráficas anteriores deberían ayudar a que se ponga el valor real de su carrera en perspectiva.

 

Nota: Es importante mencionar que este artículo NO es completo de mi autoría, sino que me he inspirado en un escrito y graficas presentadas por la página especializada en el análisis y creación de estadísticas de béisbol, FanGraph–de Craig Edwards. Con unos comentarios incluidos de mi parte (influido tal vez por la admiración que tengo de Yadier Molina como jugador y como persona, lol).

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