El Camino hacia las Grandes Ligas

February 1, 2018

 

Con los campos de entrenamiento comienza la búsqueda de los 750 atletas que serán incluidos en los 30 rosters de los equipos de Grandes Ligas para el inicio de la temporada 2012.

Para estos jugadores el camino a las Grandes Ligas comenzó al firmar al profesionalismo e iniciar su desarrollo en el sistema de ligas menores. Algunos tardan más tiempo que otros en pulir sus habilidades en las menores antes de recibir la oportunidad de probar su calidad al nivel más alto. El promedio de años que invierten los peloteros en las menores antes de llegar a las Grandes Ligas es de cuatro años. Algunos se podrían tardar más. Sin embargo, la gran mayoría de los que firman al profesionalismo no llegan ni cerca de ese nivel. Esa es la parte que quiero explicar.

Muchos han oído mencionar las ligas menores pero muy pocos entienden este sistema, cómo funciona, su importancia y consecuencias.

Las Ligas Menores son como un laboratorio en donde las organizaciones desarrollan a sus prospectos, pero a la misma vez sirve como ‘filtro’ en donde van descartando a los que consideran no tienen lo necesario.

Cada organización de Grandes Ligas mantiene unos 6 a 7 equipos en su sistema de ligas menores. Antes de llegar al equipo ‘grande’ los recién firmados tienen que pasar por estas diferentes clasificaciones. 

Comienzan en la Liga de Novatos y Novatos Avanzada. Luego pasan al nivel de Clase A, la cual a su vez se subdivide en tres niveles; Clase A Corta, Media y Avanzada. Siendo los niveles más altos la Doble A y Triple A.

Explicaré a continuación las probabilidades reales de convertirse en grandesligas de los jóvenes que firman al profesionalismo. Para efectos de esta presentación utilizaré estadísticas de las últimas dos décadas.

Anualmente firman al profesionalismo un promedio de 1,500 prospectos. Esta cantidad incluye a prospectos de países como Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, Japón, Australia, entre otros. Aquí no incluyo a los jóvenes dominicanos, pues este es un fenómeno separado.

De ese total que entra al sistema de ligas menores anualmente unos 1,100 jugadores no logran jugar más allá de la Clase A Avanzada. O sea, tan solo 400 juegan en Doble A. De estos, 200 pasan a Triple A y eventualmente solamente 90 son los agraciados en poder jugar en las Grandes Ligas.

En resumen, apenas un raquítico 6% (90 jugadores de 1,500 que firman al profesionalismo) logran ver sus sueños realizados.

No es mi intención desanimar o intimidar a aquellos que aspiran a jugar en las Grandes Ligas, por el contrario, considero que necesitan de esta información para que realicen lo difícil que es el camino.

Es por esto que los jóvenes deben prepararse y crear opciones viables que puedan utilizar de no funcionar su plan principal de ser jugadores grandesligas.

Aquí estriba la importancia de conseguir una educación. Al mismo tiempo que se preparan académicamente pueden desarrollar sus habilidades para el juego y alcanzar una madurez física, emocional y síquica antes de entrar al profesionalismo. De esta forma no solo aumentarían sus posibilidades de llegar a Grandes Ligas sino que también estarían creando alternativas provechosas para su futuro.

Así esto, los padres y entrenadores comunales deben concentrarse en desarrollar jóvenes con una base educativa y con carácter saludable. Después de todo el 100% de ellos tienen que vivir en sociedad.

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